
¡Vaya lío se armó con el retiro del capítulo fiscal de la Ley Ómnibus! El gobierno decidió sacarlo y esto ha generado un montón de controversia. Algunos dicen que muestra la debilidad del gobierno, otros critican la lectura errónea que se hizo sobre esta ley. Pero, en fin, lo cierto es que esto deja claro que en una democracia, la negociación es crucial.
La clave está en articular los diferentes intereses de los actores sociales y económicos del país. No se puede imponer una ley sin tener en cuenta a todos los implicados, ¿verdad? Es un tema complicado, pero al final del día todo se reduce a encontrar un equilibrio entre las distintas visiones y necesidades para llegar a acuerdos justos para todos.
Sumado al importante rechazo de la opinión pública según el último sondeo de la Consultora Polites, de la Ley Ómnibus tal cual había sido enviada por el presidente. El baño de realidad también le llegó al presidente Milei, entendiendo que es tan legítimo como los diputados y senadores de la nación y los gobernadores de provincia. La novela de la sanción de la Ley Ómnibus continúa…
Esta situación nos hace reflexionar sobre algunos aspectos fundamentales en nuestra sociedad. Por un lado, nos muestra claramente que vivimos en un país con diversidad e incluso contradicciones políticas y sociales importantes.
El hecho mismo del retiro del capítulo fiscal demuestra las
tensiones internas existentes dentro del gobierno mismo; evidencia diferencias sustantivas entre sus miembros sobre cómo abordar temas clave para el país.
En segundo lugar, pone también sobre relieve algo fundamental: ningún actor o sector debe dominar completamente el escenario político ni legislativo; ya sea por convicción democrática o pragmatismo político.
La voz popular tiene peso ineludible: si bien no siempre
será determinante (y no debe serlo), sí necesariamente ejercerá presión constante hacia aquellos ámbitos donde realmente puede influir: partidos políticos principalmente órganos legislativos e incluso gobiernos provinciales pues estos suelen ser voceros privilegiados frente a cualquier temática nacional relevante
Si bien este revuelo puede parecer caótico o desestabilizador, en realidad es un reflejo de la vitalidad y dinamismo de nuestra democracia. Es a través del diálogo, el debate y la negociación que se pueden encontrar soluciones justas y equilibradas para todos.
Es importante recordar que ninguna ley es perfecta desde su
concepción inicial. Siempre habrá aspectos que puedan ser mejorados o ajustados. Lo fundamental es estar dispuestos a escuchar todas las voces involucradas y trabajar juntos para encontrar el camino más adecuado.
Lic. Diego Navarro
Consultora Polites




Deja un comentario