En la antesala de las elecciones 2025, el peronismo provincial intenta sostener su alianza con el oficialismo zamorista, mientras La Libertad Avanza gana terreno en sectores urbanos y jóvenes desencantados. El voto silencioso, cada vez más numeroso, podría redefinir el mapa político de Santiago del Estero.
Un nuevo ciclo político en gestación
Santiago del Estero entra en una etapa electoral con múltiples tensiones. Aunque el Frente Cívico por Santiago conserva, por ahora, una estructura territorial sólida, las señales de alerta no provienen solo de la oposición tradicional, sino del interior mismo del Partido Justicialista, que llega al 2025 sin renovación visible de liderazgos, con escasa conexión con el electorado joven y un discurso que ya no interpela como antes.
En contraste, La Libertad Avanza —construyendo desde el margen— se consolida como opción disruptiva, especialmente en Capital, La Banda y zonas urbanas jóvenes, donde su narrativa antisistema, de libertad individual y crítica a la casta política gana adhesión creciente. En los segmentos menores de 24 años, la intención de voto libertaria cuadruplica a la del justicialismo, marcando un quiebre generacional sin precedentes.
El votante silencioso, la gran incógnita
Más allá del ruido en redes y encuestas, hay un actor determinante y poco visible: el votante silencioso. Se estima que representa entre el 15% y el 25% del electorado santiagueño. No participa activamente en redes sociales ni en actos partidarios, evita responder encuestas completas, pero consume información política, compara gestiones y decide su voto con criterio propio.
Muchos de estos votantes acompañaron al zamorismo en elecciones anteriores o votaron a Massa en 2023. Otros, optaron por Milei como voto bronca. Hoy, su actitud es más exigente: no buscan consignas ni promesas vacías, sino liderazgo concreto, gestión honesta y una provincia que los escuche. Para ellos, el “orden” no se logra con discursos punitivistas, sino con políticas públicas de calidad.
¿Puede el PJ perder una banca?
La banca de senador nacional que históricamente retuvo el PJ santiagueño podría estar en riesgo si no logra revertir su desconexión con las nuevas generaciones y con los sectores más críticos del electorado urbano. Octubre 2025 pondrá en juego no solo nombres, sino modelos de representación.
📉 Si el peronismo no redefine su propuesta, el crecimiento libertario sumado a una participación más activa del votante silencioso puede romper el equilibrio habitual en el reparto de bancas nacionales. En juego están la tercera banca de diputados y la tercera banca del Senado, claves para cualquier armado político futuro.
Conclusión
Los resultados de las encuestas muestran tendencias, pero los silencios también hablan. Hay un nuevo electorado en Santiago del Estero que no milita, pero decide. Si los partidos tradicionales no logran decodificar sus señales, el 2025 puede marcar el comienzo de un nuevo ciclo político en la provincia.





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