En los últimos años, La Libertad Avanza se consolidó como una de las fuerzas más disruptivas del escenario político argentino. Su irrupción, encabezada por Javier Milei, logró canalizar el malestar social con una narrativa clara: anticasta, antiprivilegios, antisistema. En muchas provincias, ese discurso encontró eco en votantes cansados de las formas tradicionales de hacer política.
Sin embargo, nuestra encuesta reciente en Santiago del Estero revela una contradicción llamativa:
➡️ la identificación simbólica con Milei no se traduce automáticamente en apoyo a sus candidatos locales.
Este fenómeno —detectado en nuestros datos— coincide además con trascendidos periodísticos de medios nacionales que afirman que La Libertad Avanza evalúa no presentar listas propias en provincias como Santiago del Estero en las elecciones nacionales y provinciales de octubre de 2025.
Según un artículo reciente de Infobae, desde la conducción nacional se analiza con cautela el panorama electoral en distritos con fuerte hegemonía oficialista y baja estructura libertaria. El informe sostiene que “hay provincias donde hay que ser más cuidadosos con el armado o los acuerdos que se tejen” (Infobae, 27 de abril de 2025).
🚦Una marca potente, pero sin raíces
Lo que parece una fuerza nacional imparable, en el plano provincial enfrenta un techo concreto:
- Falta de candidatos conocidos.
- Escasa militancia territorial.
- Ausencia en los barrios, los medios locales, las instituciones y el diálogo ciudadano.
En definitiva, una marca sin cuerpo.
Los votantes pueden compartir el enojo que expresa Milei, incluso repetir sus frases y reaccionar a sus apariciones mediáticas, pero cuando el voto baja a nivel local, buscan algo más cercano, confiable y tangible. Buscan personas, no solo eslóganes.
🧠 Claves teóricas para entender el fenómeno
Desde la ciencia política, hay conceptos clave que permiten comprender esta brecha:
🔹 Elecciones de “segundo orden”
Las provinciales o municipales no siempre se rigen por la lógica nacional. Como plantearon Reif y Schmitt (1980), los votantes suelen usar estos comicios para expresar cuestiones locales, castigar o equilibrar el poder, o incluso para premiar gestiones concretas. Lo simbólico cede ante lo territorial.
🔹 Déficit de enraizamiento
Panebianco (1982) describe que un partido sin estructura ni organización en el territorio tiende a fracasar en el largo plazo. LLA en Santiago aparece más como un “partido electoralista” que como una fuerza en construcción real. Sin referentes visibles, no hay confianza ni reconocimiento social.
🔹 Capital político sin delegación
Bourdieu (1981) explica que el poder simbólico debe legitimarse en cada espacio social. Milei puede tenerlo en el Congreso o en los medios, pero eso no significa que sus representantes provinciales hereden ese capital. La legitimidad no se transfiere automáticamente.
🔹 Carisma sin institucionalización
Weber (1922) advierte que el liderazgo carismático, sin reglas ni estructuras, corre el riesgo de convertirse en un proyecto personalista incapaz de reproducirse. En Santiago, el “efecto Milei” funciona más como una inspiración que como una opción concreta de gobierno local.
🧩 ¿Qué nos dicen los datos?
Nuestra encuesta —que por razones de confidencialidad no publicamos en detalle— muestra con claridad este fenómeno:
✔️ Milei conserva buena imagen en sectores significativos.
❌ Pero sus candidatos locales no logran captar intención de voto proporcional.
Hay una fuga entre la adhesión simbólica y la acción electoral concreta.
Esta realidad, sumada a los trascendidos sobre un posible retiro estratégico en provincias con terreno adverso, confirma que La Libertad Avanza enfrenta límites estructurales en su expansión federal.
No alcanza con el carisma nacional: hay que construir músculo territorial, instalar figuras propias y sostener una narrativa en clave local.
📣 Conclusión: ¿puede un partido sostenerse sin territorio?
La Libertad Avanza en Santiago del Estero representa el dilema de muchas fuerzas emergentes: nacen desde el impacto mediático, pero no logran echar raíces donde la política se vive todos los días.
Mientras Milei sigue marcando agenda desde la Casa Rosada, en las provincias, sus delegados caminan sobre terreno inestable. Y allí donde no hay territorio, no hay votos.
Porque la política —como el poder— no se impone solo con discursos: se construye con presencia, con vínculos y con legitimidad local.
📚 Bibliografía
- Bourdieu, P. (1981). La representación política: elementos para una teoría del campo político. Actes de la Recherche en Sciences Sociales.
- Panebianco, A. (1982). Modelos de partido: organización y poder en los partidos políticos. Madrid: Alianza.
- Reif, K., & Schmitt, H. (1980). Nine second-order national elections – A conceptual framework for the analysis of European election results. European Journal of Political Research, 8(1), 3–44.
- Weber, M. (1922). Economía y sociedad. México: FCE.
- Infobae (27 de abril de 2025). La estrategia que diseña el Gobierno en las dos provincias clave que eligen gobernador. Recuperado de: https://www.infobae.com/politica/2025/04/27/la-estrategia-que-disena-el-gobierno-en-las-dos-provincias-clave-que-eligen-gobernador





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