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Un análisis politológico de los últimos datos relevados
En el marco de un relevamiento reciente realizado por Consultora Polites en la ciudad de Termas de Río Hondo, emergen tendencias claras que permiten pensar el escenario electoral y social con una mirada politológica, más allá de nombres propios o coyunturas momentáneas.
Aunque los datos concretos de intención de voto, imagen pública o evaluación de gestiones no serán revelados en esta nota, sí es posible identificar patrones relevantes para entender el momento político que atraviesa la ciudad.
🧭 1. La continuidad bajo tensión
El sector identificado como oficialismo mantiene un nivel importante de adhesión, pero ya no se presenta como un bloque homogéneo. Se detectan matices entre figuras claramente asociadas al modelo de gestión vigente y otras más alejadas, aunque aún orbitando en ese mismo espacio. Este fenómeno revela un intento de renovación interna sin ruptura, lo que podría entenderse como una forma de continuidad condicionada: se acepta lo existente, pero con exigencias de cambio estructural y simbólico.
Esta dinámica responde a lo que Panebianco (1988) caracterizó como fragmentación controlada de los oficialismos, donde el núcleo dominante permite expresiones alternativas dentro del mismo campo de poder, siempre que no cuestionen su hegemonía. Lo que emerge aquí es un “oficialismo ampliado pero fragmentado”, con actores que crecen más por estructura y visibilidad digital que por anclaje territorial real, lo que obliga a matizar las lecturas de apoyo efectivo.
💡 2. El clivaje digital vs. territorial
Uno de los elementos más llamativos del sondeo es la diferencia entre lo que se expresa en el plano digital y lo que se recoge desde los sectores con presencia territorial concreta. La presión de voto militante digital –tal como se ha analizado en otros contextos por Castells (2009) y Waisbord (2003)– puede generar distorsiones temporales en las encuestas online, particularmente cuando se producen campañas organizadas en redes sociales para incidir en tiempo real sobre los formularios CAWI.
En este caso, ciertas candidaturas evidenciaron un sobredimensionamiento digital, con picos de participación asociados a días concretos en los que se movilizó militancia online. Para corregir esta distorsión, el estudio aplicó ponderaciones metodológicas por voto anterior, nivel de conexión digital y zona de residencia, que permitieron recuperar la proporcionalidad entre voto territorial y voto en red.
Se confirma así lo que Bourdieu (1997) advertía sobre el riesgo de confundir visibilidad con legitimidad, especialmente cuando los liderazgos se construyen más en función de métricas digitales que de interacción real con los sectores sociales.
🧱 3. La base social crítica: salud, infraestructura y trato humano
En las respuestas abiertas y opiniones cualitativas, los ciudadanos expresaron demandas reiteradas sobre la atención en el hospital local, la necesidad de obras públicas duraderas y bien ejecutadas, y el reclamo por un trato más humano desde los funcionarios y agentes públicos.
Estas demandas no solo ponen en cuestión la capacidad técnica de los gobiernos locales, sino también su capacidad representativa (Poggi, 1990). La ciudadanía ya no demanda solo resultados, sino también presencia, empatía y reconocimiento. Esto interpela directamente la legitimidad de los liderazgos en tanto representantes y no solo como gestores.
La idea de “gobierno eficaz” en clave de cemento y obra es reemplazada por un nuevo criterio: la legitimidad afectiva y relacional, donde la cercanía con la gente se vuelve un activo político central (O’Donnell, 1994).
🔄 4. La búsqueda de renovación
El estudio también confirma que un sector importante del electorado –en especial jóvenes, mujeres y sectores medios– expresa una fatiga respecto de los liderazgos tradicionales. Este grupo no necesariamente adhiere a la oposición clásica, sino que demanda rostros nuevos, discursos menos acartonados y propuestas más concretas y creíbles.
Se trata de un electorado que puede definirse como fluido, impredecible, pero también altamente politizado emocionalmente, en línea con lo desarrollado por Laclau (2005) sobre la construcción del pueblo como significante abierto. La demanda de autenticidad y la desconfianza hacia los aparatos no son síntomas de apatía, sino señales de un nuevo tipo de politicidad.
En este marco, actores emergentes podrían consolidarse si logran representar este malestar de modo articulado, sin caer en el puro testimonialismo o en el nicho digital.
📌 Consideraciones finales
El sondeo –realizado bajo metodología CAWI, con ponderaciones por variables electorales, sociodemográficas y territoriales, y con controles de sesgo digital– permite vislumbrar un electorado más heterogéneo, más exigente y menos lineal.
Los liderazgos tradicionales enfrentan el desafío de reinventarse sin diluir su identidad, mientras que las alternativas deben mostrar que son algo más que espacios de protesta o figuras con visibilidad en redes.
Lo que ocurre en Termas de Río Hondo no es una excepción, sino un espejo de lo que sucede en muchos municipios argentinos: la transición desde estructuras estables hacia un campo político incierto, donde ya no alcanza con gestionar bien, sino que se vuelve indispensable representar con legitimidad.
Como plantea Mancini y Mazzoleni (2004), los liderazgos locales ya no pueden depender solo de la gestión técnica ni del aparato territorial: la batalla central se libra en el terreno de la confianza simbólica y afectiva.
📚 Referencias bibliográficas (APA 7.ª edición)
- Bourdieu, P. (1997). Sobre la televisión. Barcelona: Anagrama.
- Castells, M. (2009). Comunicación y poder. Madrid: Alianza Editorial.
- Laclau, E. (2005). La razón populista. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
- Mancini, P., & Mazzoleni, G. (2004). La política populista en los medios. Barcelona: Paidós.
- O’Donnell, G. (1994). Delegative democracy. Journal of Democracy, 5(1), 55–69.
- Panebianco, A. (1988). Modelos de partido: organización y poder. Madrid: Alianza Universidad.
- Poggi, G. (1990). The State: Its Nature, Development and Prospects. Stanford: Stanford University Press.
- Waisbord, S. (2003). Reinventing professionalism: Journalism and news in global perspective. Cambridge: Polity Press.





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